Archivo de la categoría: Varia invención

García Márquez “nos regala un camino hacia la felicidad”*

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• Los lectores continúan con las celebraciones al escritor colombiano por sus 85 años
• Todos los pueblos de la América mestiza son Macondo, dicen
• Lanzan Mondadori y el sello digital LEER-e versión en formato electrónico de Cien años de soledad para Europa y AL
Gabriel García Márquez captado el domingo, cuando festejó su cumpleaños 85, que es hoy, martes 6 de marzo. "La fiesta de los Piscis" ocurrió en casa de José Luis Cortés y otros cinco amigos nacidos bajo el mismo signo zodiacal. Foto Bruno Newman

Tania Libertad canta Las Mañanitas a Gabriel García Márquez, quien apagó un pastel, adornado con mariposas amarillas, junto con Carmen Mutis y Ana Terán. También en el festejo: Carmen Parra, Eduardo Terrazas y José Luis CortésFoto Patricia Agraz y Bruno Newman Fabiola Palapa Quijas

Periódico La Jornada
Martes 6 de marzo de 2012, p. 4
Fabiola Palapa Quijas

El escritor colombiano Gabriel García Márquez festeja hoy 85 años de vida en la tranquilidad de su casa al sur de la ciudad de México.

Gabo, nacido en Aracataca, en la costa caribe de Colombia, el 6 de marzo de 1927, también celebra 45 años de la publicación de su novela cumbre, Cien años de soledad, la cual ha sido traducida a 35 idiomas, así como las casi tres décadas del anuncio de haber sido galardonado con el Nobel Literatura, como adelantamos en estas páginas (La Jornada, 28/02/12) Continuar leyendo

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El valor del tiempo*

Scherer y Paz

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Julio Scherer García
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Siempre intensa, la amistad entre Octavio Paz y Julio Scherer García no estuvo exenta de desencuentros. Con todo, aun desde la lejanía física respecto del periodista, el Premio Nobel se abstuvo hasta su muerte de dinamitar los caminos alternos, así como el fundador de Proceso evitó reprocharle su colaboración con el títere presidencial que confabuló para echar de Excélsior a su director. En el texto que adelantamos enseguida –fragmento de un libro en preparación–, Scherer García repasa momentos álgidos de su relación con el poeta, en vísperas de que sea objeto de un homenaje en la sede del Senado de la República.
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El cáncer, siempre el cáncer. En un principio me dije que Octavio Paz vencería el abominable mal, como Gabriel García Márquez. Había sufrido Gabo con su salud, pero de cáncer no moriría. Otras desventuras han empañado su vida, pero no ésa. Lo recuerdo abatido en los inicios de la enfermedad y poco a poco más confiado en la bienaventuranza que en muchos sentidos ha sido su vida.
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De lunes a lunes buscaba por teléfono a Octavio para saludarlo y preguntarle por su ánimo. En la brevedad de unos minutos, omitía el tema de su salud, derrumbada. Alguna vez me dijo:
“Del cuello para arriba todo está bien, pero del cuello para abajo todo es un desastre.” Continuar leyendo

La poesía y los imbéciles*

”]

por Aldo Pellegrini

La poesía tiene una puerta herméticamente cerrada para los imbéciles, abierta de par en par para los inocentes. No es una puerta cerrada con llave o con cerrojo, pero su estructura es tal que, por más esfuerzos que hagan los imbéciles, no pueden abrirla, mientras cede a la sola presencia de los inocentes. Nada hay más opuesto a la imbecilidad que la inocencia. La característica del imbécil es su aspiración sistemática de cierto orden de poder. El inocente, en cambio, se niega a ejercer el poder porque los tiene todos.

Por supuesto, es el pueblo el poseedor potencial de la suprema actitud poética: la inocencia. Y en el pueblo, aquellos que sienten la coerción del poder como un dolor. El inocente, conscientemente o no, se mueve en un mundo de valores (el amor, en primer término), el imbécil se mueve en un mundo en el cual el único valor está dado por el ejercicio del poder. Continuar leyendo


Hay que nombrar la verdad*

por Ernesto Sábato

Me han pedido que diga unas palabras en el marco de este prestigioso Premio Ortega y Gasset que cada año se entrega a las más destacadas labores periodísticas. Lo hago no sólo por la amistad que me une a quien así me lo pidiera, sino porque creo que es el periodismo una labor trascendente de la cual dependen los lazos entre los hombres y los pueblos. El hombre de este tiempo vive delante de lo que acontece en el mundo entero. Y lo hace a través de la mirada de los periodistas; ellos son los testigos, quienes nos narran los acontecimientos. De ellos depende el cariz con que interpretamos los hechos, el partido que asumamos frente a lo que nos pasa como humanidad.

El periodista habrá de deponer su propia visión de las cosas para abrirse a lo que sucede, comprendiendo que son sus ojos y sus palabras las que llevarán a los demás hombres la realidad de la que son parte. El periodista es así testigo, mediador e intérprete. La suya es una tarea de suprema responsabilidad.
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